domingo, 25 de octubre de 2015

PALABRA 9

Tuve que detenerme a buscar. Continuaba participando en la carrera y ni siquiera conocía la meta.

Cuando me paré estaba sola. Me envolvía el árido paisaje. Había corrido demasiado sin rumbo, así que me senté.

Aproveché para mirar el suelo y me di cuenta de que lo tenía muy visto. También miré al cielo y me embriagó la felicidad. Intenté respirar profundamente y los pulmones estaban atrofiados…al principió…y respiré…varios días…qué fácil y qué difícil.

Me quedé sentada y ocurrió. La escuché decirme:- ¿Qué estás esperando? El momento está justo aquí.